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Sur de California EEUU Radio KPFK #sentenciaporgenocidio


#sentenciaporgenocidio

El Sur de California se une a la conmemoración de la histórica sentencia que condenó al General José Efraín Ríos Montt por Genocidio y Crímenes en contra de los deberes de la Humanidad. Escuche el 90.7 FM en Los Ángeles a las 5PM hora local, o puede escuchar a través de la red en elwww.kpfk.org a las 6PM hora de Guatemala, se estarán dando testimonios de emigrantes guatemaltecos y leyendo la sentencia.

SÍ HUBO GENOCIDIO

Escuche desde el sur de California, EEUU la conmemoración de la setencia por Genocidio aqué:

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Semblanza del terror y la ignominia


#sentenciaporgenocidio 

Por Sergio Valdés Pedroni

Efraín Ríos Mont nació en Huehuetenango, Guatemala, el 16 de junio de 1926, en una familia católica. En 1978 renunció al catolicismo y se afilió a una iglesia neopentecostal.

Encabezó una cruenta dictadura militar entre los años 1982 y 1983. Como presidente de facto, condujo acciones de exterminio, arrasamiento de aldeas, represión masiva y selectiva contra la población y el movimiento popular.

El 10 de mayo de 2013 fue condenado por un tribunal de Guatemala a 50 años por delitos de genocidio y 30 años por delito de lesa humanidad perpetrados contra la población Ixil.

La sentecia fue anulada poco después por una Corte de Constitucionalidad bajo presión de la oligarquía y del gobierno central presidido por Otto Pérez Molina, ex-militar contrainsurgente, paradójicamente, signatario de los acuerdos de paz.

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2013: el pueblo Ixil tejió nuestra historia


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2013: el pueblo Ixil tejió nuestra historia

Este año para quienes vivimos en Guatemala ha sido bastante significativo y trascendental, un pueblo valiente como muchos otros, tejió nuestra historia, abrió y escribió una parte de nuestra memoria colectiva. Con mucha dignidad lograron contar, sacar del silencio la barbarie vivida por ellos, por ellas y por todo un pueblo: El genocidio.

En el 2013: el pueblo Ixil tejió nuestra historia.

El 10 de mayo del 2013, la jueza Jazmín Barrios, presidenta del Tribunal Primero A de Mayor Riesgo leyó ante el mundo la sentencia en donde se condenó a Efraín Ríos Montt quie fue presidente de facto entre marzo de 1982 y agosto de 1983. Esta condena es por ser responsable del genocidio perpetrado en contra del pueblo Ixil en calidad de autor. Fue condenado a 80 años de prisión, 50 por delitos contra deberes de la humanidad y 50 por genocidio.

Queremos rendir un homenaje al pueblo ixil, a través del aporte de varias personas que por medio de sus palabras, sus acciones, sus pasos, sus imágenes contribuyeron también a recuperar la memoria.

Dictador en el banquillo


Por Asociación Comunitarte

juicio 1

juicio 2

juicio 3

juicio 4

juicio 5

juicio 6

juicio 7

justicia

Llore señor traductor, seque sus lágrimas ahora HABLE


genocidio6

Lucía Robles

No señor traductor
le dije vagina no estómago
no sé como se lo habrán enseñado a usted
pero yo sé la diferencia entre un golpe en el estómago y una violación
si señor traductor, una violación, con todas las letras
si señor traductor, muchas veces
sí señor traductor, los soldados
si señor traductor, tantos que perdí la cuenta
si señor traductor, sangré mucho
venga aquí señor traductor,
tome un poquito de agua para que pueda repetirlo conmigo muchas veces
ay señor traductor, siéntese, respire, tranquilícese, no tenga vergüenza
ay señor traductor, que usted tiene la edad de mis hijos?
Que no conoce a su padre?
Que su madre se parece a mí?
Qué tiene pena?

Llore señor traductor,
seque sus lágrimas
ahora HABLE.

Si hubo Genocidio: se hizo justicia 31 años después


Por Nelton Rivera.  Prensa Comunitaria.
11 de mayo 2013.
La Jueza Jazmín Barrios, Patricia Bustamante y Pablo Xetumul del Tribunal A de Mayor Riesgo dictaron sentencia en una audiencia histórica a los dos ex generales acusados:
José Efraín Ríos Montt: ex general, quien diera el golpe de Estado en 1982, diputado al congreso de la república, secretario y fundador del partido político Frente Republicano Guatemalteco – FRG. Fue condenado por cincuenta años inconmutables, por los delitos de genocidio y treinta años inconmutables, por los delitos de deberes contra la humanidad por las atrocidades realizadas por el ejército de Guatemala bajo su mando, realizadas contra el pueblo Ixil.
José Rodríguez Sánchez: fue Jefe de Inteligencia del Estado Mayor Presidencial durante el gobierno de facto dirigido por Efraín Ríos Montt, fue absuelto de estos dos delitos.
“Nada podrá
contra esta avalancha
del amor.
Contra este rearme del hombre
en sus mas nobles estructuras”.
(Poema Comunicado. Otto Rene Castillo)
Foto reportaje en homenaje al pueblo Ixil y a todos los pueblos de Guatemala y su lucha, también al trabajo y memoria de Mauro Calanchina.
“En la  gigantesca sala de audiencias del tribunal hubo más de 100 lentes, pero estuvo presente el tuyo Mauro, disparando como siempre, haciendo, construyendo con cada imagen que nos permite conocer y ver nuestra memoria viva”.  Nelton Rivera.
Mauro Calanchina, dibujo Arnoldo Ramírez Amaya – El Tecolote.

Ríos y montañas son para la vida, no para las empresas


Ricardo Ramírez Arriola
360gradosfoto.com

archivo360.com

 
 
ASAMBLEA DE LOS PUEBLOS DEL NORTE DEL      DEPARTAMENTO DE EL QUICHÉ
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
En el lugar sagrado de Nebaj, el día Wuqub Ajpu, del Kajlaju Ba’ktun.

El 20 de abril del año 2013.

CORAZÓN IXIL – CAMBIA LA ESTACION


Por Fernando López.

Fueron cuatro los colores y los rumbos
cuatro ríos caminando hacia los mares
con sus aguas floreció nuestra conciencia
como pueblos ancestrales en la historia
Los abuelos sembraron la resistencia
siglos antes de la farsa del pecado
Desde entonces vuela en alto la utopía de avanzar y resistir
y desafiar a los engendros de la muerte y su peste de miseria

Pero hoy cambia la estación, cambia la estación, cambia la estación
Estación ixil, Estación ixil de la primavera
Llevo el corazón, llevo el corazón, lleno de emoción
Corazón ixil, Corazón ixil de la resistencia.

Benditos sean los labios amorosos
en el beso a nuestros muertos en la huida
rojos los latidos de la sangre
que corre vena despertando la memoria
sigue viva ante la estirpe envenenada
de los que alientan el odio y el olvido
Porque rojo es el color de la utopía del inmenso corazón
que desnuda a los señores del racismo de conciencia ensangrentada

Porque hoy cambia la estación, cambia la estación, cambia la estación
Estación ixil, Estación ixil de la primavera
Llevo el corazón, llevo el corazón, lleno de emoción
Corazón ixil, Corazón ixil de la resistencia.

Bendita sea la sal que ungió la vida
en las nocturnas caminatas de la sierra
pues las bestias son valientes en el día
pero de noche le temen a las estrellas…!
Y benditas las mujeres de la tierra
que llevan nombre de flor, de paz y luna
Porque roja fue siempre la persistencia de entregar el corazón
que hizo florecer de nuevo nuestro sueño de igualdad en el planeta

Porque hoy cambia la estación, cambia la estación, cambia la estación
Estación ixil, Estación ixil de la primavera
Llevo el corazón, llevo el corazón, lleno de emoción
Corazón ixil, Corazón ixil de la resistencia.

Sigue siendo rojo el sol de la mañana
en el monte que da amparo a nuestra lucha
Rojo en el color de los tocados
y huipiles de mujeres aguerridas
que supieron desde la densa neblina
inspirarnos con su luz y su ternura
Porque rojo es el color de la utopía de su inmenso corazón
que ha bajado desde la tierra arrasada a nombrar al genocida

Porque hoy cambia la estación, cambia la estación, cambia la estación
Estación ixil, Estación ixil de la primavera
Llevo el corazón, llevo el corazón, lleno de emoción
Corazón ixil, Corazón ixil de la resistencia.

Mujeres maya ixiles: ejemplo de dignidad y persistencia


Por Lucrecia Molina Theissen

El 10 de mayo de 2013 en Guatemala es una fecha que pasó a la historia. Ese día, en el que se celebra a las madres en una fiesta comercializada y patriarcal, el Tribunal A de Mayor Riesgo, condenó al ex general Efraín Ríos Montt a ochenta años de prisión inconmutables por genocidio y delitos contra los deberes de humanidad. El que una vez fuera el hombre más poderoso del país, el jefe de una cúpula militar que llevó a la práctica el plan de exterminio del pueblo maya ixil, fue hallado culpable de la muerte de 1 771 mujeres y hombres de todas las edades. En la perversa lógica contrainsurgente, fueron configurados como enemigos a quienes debía exterminarse para erradicar su voluntad de lucha contra la opresión y el despojo. La acusación del Ministerio Público y las víctimas sobrevivientes, agrupadas en la Asociación Justicia y Reconciliación (que tuvo el apoyo de organizaciones de derechos humanos y sus equipos de abogados/as), estaba dirigida, además, al ex jefe de la G2 (inteligencia militar) que salió absuelto y otros dos militares que no se presentaron debido a motivos de salud.

El 19 de marzo se inició la tercera parte de este proceso judicial en un país en el que los terroristas de Estado se aseguraron la impunidad de los más ominosos crímenes. En la sala de audiencias de la Corte Suprema de Justicia ocurrieron milagros. El 2 de abril Elena, Juana, Ana, Carmen, Margarita, otra Ana, Magdalena y otra Magdalena, envueltas en sus rebozos coloridos, jardines caminantes, se presentaron ante el tribunal de juicio con los rostros cubiertos. Las que entonces fueran proscritas, perseguidas, objetos deshumanizados asesinables, llegaron desde Nebaj, Chajul y San Juan Cotzal ataviadas con sus trajes prohibidos. En su idioma, también prohibido, despacito, conteniendo las lágrimas, echaron a volar tales congojas que se oscureció el cielo. Por primera vez, públicamente, se conocieron los actos inhumanos a los que fueron sometidas, todos ellos bajo la etiqueta de violencia sexual. De sus pechos, volcanes dormidos, en erupción sanadora brotó la lava de verdades horrendas guardadas por treinta años.

Sus testimonios sobre las torturas y los asesinatos de sus padres y hermanos, las violaciones y maltratos terribles contra sus madres, hijas y hermanas y la esclavitud sexual y laboral en las que se les sumió a las sobrevivientes, fueron piedras cayendo sobre los techos de las buenas conciencias oligarcas. La ceniza que brotó de sus bocas oscureció las estrellas de los generales, recibidas en guerra de cobardes ensañados con la gente más humilde e indefensa: las niñas y las mujeres de maíz, cuyos cuerpos, dadores de vida, fueron transformados en doloridos territorios de la muerte.

Jazmín Barrios (al centro) presidió ayer la audiencia de resarcimiento a las víctimas de genocidio. Foto Rafael Rosales/s21Al frente las escuchaba otra mujer: la jueza Iris Jassmin Barrios Aguilar, presidenta del tribunal, que con dignidad y valentía admirables se mantuvo firme e imbatible ante los ataques de la defensa. Misóginos y racistas, los abogados no cesaron de intentar debilitar su autoridad y su entereza moral vociferando en la sala o con decenas de argucias jurídicas sin ética alguna, a las que continúan recurriendo para evitar que la sentencia sea ratificada por los tribunales superiores. El tribunal está integrado, además, por Patricia Isabel Bustamante García y Pablo Xitumul de Paz.

Este proceso fue posible también gracias a la decisión de Claudia Paz y Paz, la fiscal general de la república, que desde su puesto ha resistido los ataques rastreros de los militares y sus cómplices, que siguen afanándose por deslegitimar su desempeño. Desde antes y con otros procesos, otras mujeres han abierto el camino con su tenacidad y su exigencia de justicia. A mi mente llegan los nombres de Aura Elena Farfán, Helen Mack, Rigoberta Menchú, Rosalina Tuyuc y Blanca Rosa Quiroa, entre millares de hermanas, hijas, esposas y madres de las innumerables víctimas asesinadas, masacradas, torturadas o desaparecidas en la vorágine del terrorismo estatal. Tampoco puedo olvidarme de mi madre ni de su hijo desaparecido, mi hermano, cuando solo tenía 14 años.

Estos hombres viles, y muchos otros que ojalá sean llevados al banquillo de los acusados, que escucharon imperturbables los testimonios de sus víctimas, fracasaron en su intento de acabar al pueblo maya ixil “hasta la semilla”. Ante ello, cobra sentido el verso del poeta Otto René Castillo, asesinado en 1967 por otra generación de genocidas, “nada podrá contra la vida porque nada pudo jamás contra la vida”.

Fue vida lo que aconteció en los treinta días que duró la tercera etapa del juicio por genocidio, junto con el anhelo visceral de justicia sostenido por la dignidad de las mujeres y hombres ixiles que se atrevieron a romper el silencio y, afrontando el olvido, el rechazo, el odio, el racismo, pusieron a prueba dos visiones de mundo: la de la justicia y la verdad y la de la impunidad y el cinismo. Otro país deberá surgir después de esto, uno en el que se haga realidad el “nunca más”, en el que pasito a pasito derrotemos el modelo excluyente, oligárquico, patriarcal y racista que ha prevalecido desde hace más de 500 años, para construir un país en paz en el que la vida sea un valor sagrado.

Una parte de mí. –Multiétnica-


Una parte de mí está muerta
Por la barbarie,
La tortura, la represión
Por la violación de mi cuerpo mancillado

Una parte de mí no respira
Ustedes transgredieron
Mi frágil oquedad
¿Cuántos fueron?
¿Cuántos de ustedes mi vagina destrozaron?

Una parte de mí, se niega a continuar
Se detuvo en el instante mismo
En que ustedes la mutilaron
¡Soldados! ¡Verdugos! ¡Genocidas!
¡Ustedes hermanos!
Hijos de un mismo suelo
Al que de sangre empaparon, ¡ Tiranos!

Una parte de mí
Se niega a existir
Se ha vuelto penumbra, que me arrastra y me obliga
Que a mi alma castiga y renuncia a vivir

Habita en el desamparo
Ésa parte de mí
Que se aísla y se encierra
Que en silencio perece
No es retoño que crece
Ni eco de montaña
De aquella tierra arrasada, que ustedes hicieron quemar

Una parte de mí agoniza a la deriva
Ustedes despedazaron
Los pétalos de mi embellecida flor
Con estacas, metrallas y cuchillos
Cercenaron su tenue botón

Una parte de mí, perdió su niñez
El embrujo de la infancia de niña aldeana me abandonó
Se largó a un mar de angustia que me intenta ahogar

Mi primera sangre
Ustedes la hicieron bajar
Desde mis entrañas molidas a golpes
Dese mi corazón dolido que se niega a palpitar
Desde mis ovarios de niña
Que reventaron a palos

No, ya no seré un jardín
De lozanas flores del campo
Porque mi tierra infértil la dejaron
Es un desierto donde sólo crecen tormentos
De trastornos lapidarios
Que a mi infringido ser sepulta

Pero, hay otra parte de mí
Que lucha constantemente por sobrevivir
Soy la niña, la adolescente, la mujer que sigue viendo de frente
Cada día el amanecer, la nueva aurora , el renacer
Soy la anciana que se resiste a perecer
En la sombra del silencio
¡tengo una voz autónoma!
¡Un canto emancipado de ave de monte!
¡Un Nawal que me guía y las ancestras de las fosas clandestinas que mi candil son!
¡Desde esas profundidades claman justicia y castigo!
¡ A más de un genocida que nos vulneró!

¡Soy la que creíste muerta, asesino!
Pero sobreviviente soy, de las cenizas he resurgido, ¡tirano, opresor!
Crezco en enredaderas de aquella bella flor, llamada tamborillo, de mi aldea un primor.

-Por las hermanas Ixiles, hoy y siempre-.

Ilka.
Abril 02 de 2013.
Tabucolandia.