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2013: el pueblo Ixil tejió nuestra historia


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2013: el pueblo Ixil tejió nuestra historia

Este año para quienes vivimos en Guatemala ha sido bastante significativo y trascendental, un pueblo valiente como muchos otros, tejió nuestra historia, abrió y escribió una parte de nuestra memoria colectiva. Con mucha dignidad lograron contar, sacar del silencio la barbarie vivida por ellos, por ellas y por todo un pueblo: El genocidio.

En el 2013: el pueblo Ixil tejió nuestra historia.

El 10 de mayo del 2013, la jueza Jazmín Barrios, presidenta del Tribunal Primero A de Mayor Riesgo leyó ante el mundo la sentencia en donde se condenó a Efraín Ríos Montt quie fue presidente de facto entre marzo de 1982 y agosto de 1983. Esta condena es por ser responsable del genocidio perpetrado en contra del pueblo Ixil en calidad de autor. Fue condenado a 80 años de prisión, 50 por delitos contra deberes de la humanidad y 50 por genocidio.

Queremos rendir un homenaje al pueblo ixil, a través del aporte de varias personas que por medio de sus palabras, sus acciones, sus pasos, sus imágenes contribuyeron también a recuperar la memoria.

Tejiendo la memoria


Fotos de Mauro Calanchina…

bordado memoria

genocida

ixil

ixil 1

justicia y paz

mano clavel

mujer clavel

mujer clavel 2

mujer paz

mujeres ixil

Ríos y montañas son para la vida, no para las empresas


Ricardo Ramírez Arriola
360gradosfoto.com

archivo360.com

 
 
ASAMBLEA DE LOS PUEBLOS DEL NORTE DEL      DEPARTAMENTO DE EL QUICHÉ
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
En el lugar sagrado de Nebaj, el día Wuqub Ajpu, del Kajlaju Ba’ktun.

El 20 de abril del año 2013.

CORAZÓN IXIL – CAMBIA LA ESTACION


Por Fernando López.

Fueron cuatro los colores y los rumbos
cuatro ríos caminando hacia los mares
con sus aguas floreció nuestra conciencia
como pueblos ancestrales en la historia
Los abuelos sembraron la resistencia
siglos antes de la farsa del pecado
Desde entonces vuela en alto la utopía de avanzar y resistir
y desafiar a los engendros de la muerte y su peste de miseria

Pero hoy cambia la estación, cambia la estación, cambia la estación
Estación ixil, Estación ixil de la primavera
Llevo el corazón, llevo el corazón, lleno de emoción
Corazón ixil, Corazón ixil de la resistencia.

Benditos sean los labios amorosos
en el beso a nuestros muertos en la huida
rojos los latidos de la sangre
que corre vena despertando la memoria
sigue viva ante la estirpe envenenada
de los que alientan el odio y el olvido
Porque rojo es el color de la utopía del inmenso corazón
que desnuda a los señores del racismo de conciencia ensangrentada

Porque hoy cambia la estación, cambia la estación, cambia la estación
Estación ixil, Estación ixil de la primavera
Llevo el corazón, llevo el corazón, lleno de emoción
Corazón ixil, Corazón ixil de la resistencia.

Bendita sea la sal que ungió la vida
en las nocturnas caminatas de la sierra
pues las bestias son valientes en el día
pero de noche le temen a las estrellas…!
Y benditas las mujeres de la tierra
que llevan nombre de flor, de paz y luna
Porque roja fue siempre la persistencia de entregar el corazón
que hizo florecer de nuevo nuestro sueño de igualdad en el planeta

Porque hoy cambia la estación, cambia la estación, cambia la estación
Estación ixil, Estación ixil de la primavera
Llevo el corazón, llevo el corazón, lleno de emoción
Corazón ixil, Corazón ixil de la resistencia.

Sigue siendo rojo el sol de la mañana
en el monte que da amparo a nuestra lucha
Rojo en el color de los tocados
y huipiles de mujeres aguerridas
que supieron desde la densa neblina
inspirarnos con su luz y su ternura
Porque rojo es el color de la utopía de su inmenso corazón
que ha bajado desde la tierra arrasada a nombrar al genocida

Porque hoy cambia la estación, cambia la estación, cambia la estación
Estación ixil, Estación ixil de la primavera
Llevo el corazón, llevo el corazón, lleno de emoción
Corazón ixil, Corazón ixil de la resistencia.

Temporal de justicia


Por Ilka Oliva.

No, si no ha llovido por gusto en mayo. No por gusto florea el izote y el tamborillo, no por gusto reverdece el zacate y no por gusto las libélulas se enfilan hacia la quebrada. No por gusto se despiden las chicharras con un sonoro canto silvestre. No por gusto los charcos y los lodazales. No por gusto es el mes de la siembra, el mes de la fertilidad de la tierra.

Un diez de mayo inolvidable. De chiripa, carambola, temblorina, apocalíptico, capicúa. Un diez de mayo de un dos tres chiricuarta por mí y por mis amigos, de esos amigos niños, adolescentes que desde la negrura de una fosa clandestina corren en el juego de la libertad.

Insólitamente hermosa es la prosa de la justicia cuando se desnuda en sutileza ante un pueblo que ha clamado sus versos más sublimes, durante siglos.

No, si el temporal no es por gusto el agua lava las heridas porque es agua caída del cielo abrazada por las nubes que han sido testigos de tanta atrocidad.

Engranizada para hacer retumbar hasta la más seca quebrada de injusticia y desaliento.

Un diez de mayo poéticamente lozano la semilla volverá a crecer no existirá jamás tierra arrasada que no retoñe la raíz de un nuevo amanecer.

Ningún fusil que robe el suspiro de la vida en albedrío.

Se escucha en el viento el eco de cantos de todos aquellos, de todas aquellas que en la sombras de las desapariciones forzadas hoy elevan las voces en trovas de ventura y bonanza. Se siente el latir de sus corazones en cada gota de lluvia. No han muerto, son inmortales, perennes flores en los zacatales.

Hoy majestuosamente honrado el diez de mayo hace loor a la fecha, honrar a la mujer madre: la madre de hijos e hijas desaparecidos, madres de crías a las que se las tragó el genocidio, madres que hoy prueban por primera vez el sabor de la sal de una lágrima de sosiego, de tranquilidad, una lágrima que permite un respiro, un descanso bajo la sombra del pino.

El mes de la lluvia ha mojado la tierra árida, desértica, ultrajada, manchada de sangre seca que derramaron las oquedades de niñas y mujeres violadas por el hermano soldado que nos las respetó. La sangre de vidas truncadas en la ferocidad y el ansia de asesinos disfrazados de seguridad.

Cantan las aves, entona el riachuelo las coplas de un nuevo nacimiento en el corazón de la montaña, agua cristalina que nutrirá hasta el alma más golpeada por el puño genocida.

En la urbe las paredes bajo siete capas de pintura guardan tranquilas los recuerdos que hoy en grafiti van a expresar.

No, si en mayo no llueve por gusto. El temporal no es pasada de nube. Nos ha caído una borrasca de justicia, ¡salgamos a mojarnos!

Por quienes hoy aun anónimos ocultos sus cuerpos en más de una cuneta en las calles del país, aplauden la memoria histórica, la honradez, y lucha implacable.

Salgamos a mojarnos por quienes lloraron sangre en los centros de tortura. Por quienes hoy no pueden abrazar a sus madres, conversar con sus padres.

Por quienes hoy dejan de ser invisibles en el paso del tiempo y han tomado las calles, los caminos y los cerros retornando a sus hogares convertidos en lluvia y niebla llamadas: justicia. Salgamos a mojarnos por los miles que desde el amargo exilio han bebido la hiel del destierro obligatorio, consecuentemente por salvaguardar sus vidas.

No, si en mayo no llueve por gusto, tampoco por gusto florea el izote, el güisquilar, y las guías de ayote, es porque pronto darán los frutos de estas largas décadas en busca de la justicia que dejó de ser botón. Salgamos a mojarnos que esto no es un chaparrón. Tampoco visión de espanto en madrugada, créalo en Guatemala se empieza a respirar la bruma de la justicia en el colorido mes de las flores.

Salgamos a mojarnos por la memoria histórica, por el corazón latiendo de quienes hoy desde alguna nube convertidos y convertidas en gotas de lluvia nos abrazan.

Por ellos y por ellas que son el arcoíris que nos recuerda que después del temporal el cielo escampa.

¡Sí hubo genocidio y ha sido comprobado!

Aún falta acabar con el gorgojo de la milpa enjilotada para poderla ver mazorca, así mismo tirarle el chilate a los coches que ya se empieza a shuquear, hoy se tiró el primer guacal aun faltan otros toles y tinajas. Y muchas mazmorras por llenar.

Gracias a quienes desde siempre han luchado, a las chicharras de más de un verano, a los gorriones de pechos amarillos, y a quien desde su plataforma se ha mantenido firme sin respiro en la búsqueda de la justicia. A ustedes gracias por dejar a las generaciones nacientes el ejemplo de la honra y la frescura de la memoria histórica con el otro rostro de la verdad.